Certificación energética. Nueva normativa.

Desde Aene1 Arquitectos, os queremos informar de la próxima entrada en vigor del Real Decreto que obligará a exhibir una etiqueta de eficiencia energética, en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento de un inmueble.

 

¿Qué es la certificación energética?

La certificación energética es el proceso por el que se determina la calificación de eficiencia energética obtenida por el edificio, vivienda, local u oficina analizados.

 

La certificación energética calcula el consumo anual de energía necesario para satisfacer la demanda energética de un inmueble. Incluye el estudio de la calefacción, refrigeración, ventilación, producción de agua caliente sanitaria e iluminación.

 

La certificación energética conduce a la expedición de un certificado y asignación de una etiqueta energética, similar a las que podemos encontrar en los electrodomésticos, que refleja lo eficaz que es el inmueble analizado en lo relativo al consumo de energía. Es, por tanto, una medida comparativa del gasto energético y, consecuentemente, económico del inmueble.

 

 

 

 

   

 

 

 

 

 

 

Etiqueta: Distintivo que señala el nivel de calificación de eficiencia energética obtenida por el edificio o unidad del edificio.

 


¿Qué normativa lo regula?

La Directiva 2010/31/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010, relativa a la eficiencia energética de los edificios.

 

Esta norma es de ámbito europeo y su objetivo es reducir a medio plazo el consumo energético en los edificios. Esta medida, junto con el uso de energías provenientes de fuentes renovables, intenta reducir la dependencia energética de la Unión Europea y las emisiones de gases de efecto invernadero. En algunos países europeos, como Alemania e Italia, ya se está llevando a cabo.

 

En España, está pendiente de aprobación un Real Decreto que trasponga la Directiva Europea, derogando y completando el real decreto 47/2007 para edificios de nueva construcción e incorporando el procedimiento de certificación para los edificios existentes. Debería haberse aprobado con anterioridad al 1 de enero de 2013 para cumplir los plazos marcados por Europa.

 

Actualmente el Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios está disponible para su consulta y alegaciones (hasta el 20 de febrero), por tanto, se prevé que sea aprobado y publicado en breve en el Boletín Oficial del Estado. Cualquier novedad que se produzca, la publicaremos en el blog.

 

Enlace 1: Directiva 2010/31/UE

Enlace 2: Proyecto de Real Decreto

 

¿Quién está obligado a hacer la certificación energética?

La novedad de esta normativa es que obligará a expedir un certificado de eficiencia energética para todos los edificios o unidades de éstos que se vendan o alquilen , ya que el certificado ya se estaba exigiendo para los edificios de nueva construcción desde la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación.

 

La etiqueta de eficiencia energética deberá ser incluida en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento de un edificio o unidad de éste, incluyendo viviendas, oficinas y locales comerciales; por lo que deberá estar disponible antes de formalizar cualquier operación.

 

El responsable de obtener dicho certificado y la consecuente etiqueta es el propietario o promotor del inmueble. Éste debe adjuntarlo en la documentación básica que se entrega al comprador o inquilino (original o copia, respectivamente) y presentarlo en el órgano competente de su comunidad autónoma para su registro.

 

Cabe destacar que se excluyen del ámbito de aplicación, según el Proyecto de Real Decreto (Capítulo I Art. 2):

 

- Edificios o unidades de edificios de viviendas utilizados o destinados a ser utilizados bien durante menos de cuatro meses al año, o bien durante un tiempo limitado al año y con un consumo previsto de energía inferior al 25 % de lo que resultaría de su utilización durante todo el año.

 

No obstante, ante cualquier duda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros exponiéndonos tu caso concreto y te informaremos sin compromiso.

 

¿Tengo que tener una calificación energética mínima?

La calificación energética se traduce en la asignación de una letra que va de la G a la A, siendo la A la mejor posible. No se exige tener una letra mínima, ni corregir una baja calificación. El resultado del certificado energético es simplemente informativo.

 

El certificado incluye, asimismo, unas recomendaciones con el fin de mejorar la calificación energética. Su ejecución, voluntaria, mejoraría la calidad del inmueble, reduciendo el gasto energético y económico, e incrementando su precio de venta.

 

El certificado energético tendrá una validez de 10 años, pudiendo actualizarse voluntariamente si se considera que existen variaciones importantes que puedan modificar el certificado y, por tanto, la asignación de la letra.

 

En Aene1 Arquitectos realizamos el certificado energético para todo tipo de inmuebles, incluyendo medidas de mejora adaptadas a cada caso concreto y una estimación de los plazos de recuperación de la inversión en el supuesto de llevarlas a cabo. Podemos encargarnos también de la dirección y seguimiento de las obras.

 

¿Qué pasa si no certifico mi vivienda, local u oficina?

El incumplimiento de esta normativa será considerado (según el proyecto del Real Decreto) una infracción en materia de protección al consumidor según la Ley General de defensa de los consumidores y usuarios, aprobado por Real Decreto legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, y será sancionado administrativamente de acuerdo a la misma.

 

Según el artículo 51 de la citada ley, las infracciones pueden ser leves, graves y muy graves. A título orientativo, una infracción leve puede conllevar una multa de hasta 3.005,06 €.

 

Al margen de la sanción económica, el incumplimiento del deber de información al consumidor podría derivar en problemas para formalizar el contrato de compraventa o arrendamiento.

 

¿Cómo se obtiene este certificado?

El certificado de eficiencia energética debe estar redactado y suscrito por técnico competente a partir de los cálculos obtenidos mediante un programa informático de certificación energética oficialmente reconocido.

 

La realización de la certificación energética implica la inspección del inmueble, toma de datos, levantamiento de planos, cálculos informáticos, análisis de resultados y propuestas de alternativas de mejora.

 

Como decíamos antes, influyen tanto las instalaciones (calefacción, refrigeración, ventilación, producción de agua caliente sanitaria e iluminación) como la envolvente del inmueble (cerramientos y huecos, orientación, emplazamiento, etc.).

 

Si lo deseas, puedes ponerte en contacto con nosotros y solicitar presupuesto sin compromiso.

 

 

  

 

 

La calificación energética incluye un indicador numérico principal y varios complementarios.

 


Los indicadores complementarios permiten explicar las razones del buen o mal comportamiento energético del inmueble y proporcionan información útil sobre los aspectos a tener en cuenta a la hora de proponer recomendaciones que mejoren dicho comportamiento.


Valoración y conclusiones.

La intención de esta normativa es, en principio, buena, ya que el objetivo final es reducir la emisión de CO2 y disminuir el gasto energético y económico. Esto debiera conllevar además a la reducción de la dependencia europea a los combustibles fósiles y a la reducción del impacto medioambiental de nuestras viviendas, así como a la mejora en la calidad de las mismas. Por otra parte, se introduce un elemento más de comparación, una información útil e interesante, para la persona interesada en la compra o alquiler de un inmueble.

 

Todo ello son iniciativas positivas que mejorarán a medio-largo plazo nuestro parque inmobiliario; aunque quizá no sea el momento idóneo para acometer medidas de este tipo en un sector ya bastante castigado, en el que cualquier coste adicional supone un obstáculo más para formalizar una transacción. Por ello, sería interesante que esta información se tradujera en ayudas económicas e incentivos para mejorar la calificación energética de las viviendas.

 

Se supone que este es el primer paso de otros que vendrán, ya que según la propia normativa, con la información obtenida de las calificaciones energéticas, “se podrá valorar y comparar su eficiencia energética, con el fin de favorecer la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro de energía.” Habrá que esperar para ver cómo se gestiona todo esto.

 

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